Tomar la decisión

Este es el primer paso y uno de los más complicados mentalmente.

Desde que era pequeña tenia el pensamiento de estudiar en Estados Unidos, el ingles me encantaba (aún me encanta) y muchas cosas influenciaron esa idea o sueño.

Cuando estaba en 3ro Medio (Secundaría) en Chile comencé a investigar en la pagina de la universidad donde quería estudiar (en ese tiempo: Brigham Young University) que tenía que hacer o como era el proceso de aplicación. Después de un montón de clicks y varios días leyendo en la pagina de la universidad me di cuenta que podría comenzar un proceso de aplicación en ese momento. Solo había que hacer click en comenzar la aplicación y eso hice sin tener idea de que iba a pasar o que estaba haciendo realmente. Habían muchas preguntas, cosas especificas de mi, de mi educación, un par de sesiones eran responder preguntas de 500 palabras, etc. Me demoré un par de meses en completar todo, no porque era difícil sino porque era algo tan diferente y extraño para mi que cada paso me asustaba. La parte financiera fue casi lo último, y cuando llegue a esa parte (después de todo el esfuerzo que había puesto previamente) me dí cuenta que no era algo que YO iba a poder hacer por mi cuenta debido a la cantidad de dinero que se necesitaba. Así que paré de aplicar y me olvidé de todo lo que había hecho. Me enfoque en entrar a una buena universidad en Chile y deje de lado mi sueño.

Ahora esta parte es la MÁS IMPORTANTE de esta historia. Cuando digo yo, me refiero a mi 100%, Yanara Huerta. Creo que jamás le dije a mis padres que estaba considerando estudiar en otro país. Ellos no tenían idea que yo estaba aplicando (de hecho creo que jamás les he contado esta parte de mi historia, asi que si ellos llegan a leer esto lo sabrán) y yo no quería involucrarlos en esta decisión, no quería ser más carga de lo que ya era y menos financiera. Sabía que ir a estudiar de por sí era caro y pensé que ellos no necesitaban que yo pusiera más peso sobre sus hombros. Todo esto ocurrió cuando yo tenía 17 años. Por lo tanto, se podrán imaginar que a los 17 OBVIAMENTE no iba a ser capaz de incurrir en un gasto tan grande de dinero, ya fuera para estudiar en Chile o no.

Si me preguntan hoy, si mis padres me abrían apoyado sobre todo financieramente, no les podría dar una respuesta. Sé que la forma en que las cosas pasaron fue la forma correcta para mi vida, pero el punto de esta historia es que el NO INVOLUCRAR a mis padres (o cualquier otro adulto) en esto fue el primer error que cometi.

El segundo error fue que hasta ese entonces era un sueño, no era una meta. Si, estaba haciendo cosas pero en el fondo de mi mente pensé que jamás iba a pasar y por eso no lo converse con mi familia, y por eso deje la aplicación tirada antes de terminar. El mundo en el que crecí me hizo pensar que solo iba a ser eso: un sueño. Que era casi imposible estudiar en Estados Unidos ya sea por dinero, habilidades, o la verdad es que ¿quien sabe?

Por eso yo creo que tomar la decisión es el primer paso. Que no sea un sueño, que sea una meta. Una vez que se vuelve una meta, entonces es algo con lo que se puede trabajar. Algo que nos va a impulsar a buscar la información necesaria, a hablar con las personas que necesitamos hablar, y a hacer un plan que nos va a llevar paso a paso a lograr nuestro objetivo.

Asi que si de verdad quieres esto, entonces toma la decisión ahora y hazlo una meta.

 -- Yanara Huerta --

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